Refrigeración del motor: cómo evitar que se recaliente
Radiador, termostato, bomba de agua y refrigerante. Las piezas que cuidan la temperatura y qué revisar antes del verano.
Un motor recalentado puede terminar con la junta de tapa quemada o la tapa de cilindros deformada. Casi siempre se puede prevenir.
Las piezas del sistema
- Radiador: disipa el calor del líquido.
- Electroventilador: fuerza el aire a través del radiador cuando el auto está parado o va lento.
- Bomba de agua: hace circular el líquido.
- Termostato: abre o cierra el paso según la temperatura.
- Mangueras y depósito (vaso de expansión).
- Líquido refrigerante.
Usá refrigerante, no agua
El agua sola hierve antes, se congela en invierno y oxida el motor por dentro. El refrigerante (anticongelante) tiene aditivos que protegen. Respetá el tipo y el color que pide el fabricante, y no mezcles distintos.
Cambio: cada 2 años o 40.000 km, salvo que el manual diga otra cosa (los "long life" duran más).
Señales de problema
- La aguja de temperatura sube más de lo normal.
- Tenés que rellenar el depósito seguido: hay una pérdida.
- Manchas verdes, rosas o naranjas debajo del auto.
- Humo blanco con olor dulce por el escape (puede ser junta de tapa).
- El electroventilador no arranca nunca.
Qué hacer si se recalienta
- Apagá el aire acondicionado y prendé la calefacción al máximo: ayuda a sacar calor del motor.
- Pará en un lugar seguro y apagá el motor.
- No abras el radiador en caliente. El líquido sale a presión y quema.
- Esperá a que enfríe y revisá el nivel.
Antes del verano
Revisá nivel, mangueras (que no estén blandas ni agrietadas) y que el electroventilador funcione. Cinco minutos que te pueden ahorrar un motor.