Refrigeración del motor: cómo evitar que se recaliente

Radiador, termostato, bomba de agua y refrigerante. Las piezas que cuidan la temperatura y qué revisar antes del verano.

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Radiador de un motor de auto
Foto: Snoopy1974 / Wikimedia Commons, Public domain

Un motor recalentado puede terminar con la junta de tapa quemada o la tapa de cilindros deformada. Casi siempre se puede prevenir.

Las piezas del sistema

  • Radiador: disipa el calor del líquido.
  • Electroventilador: fuerza el aire a través del radiador cuando el auto está parado o va lento.
  • Bomba de agua: hace circular el líquido.
  • Termostato: abre o cierra el paso según la temperatura.
  • Mangueras y depósito (vaso de expansión).
  • Líquido refrigerante.

Usá refrigerante, no agua

El agua sola hierve antes, se congela en invierno y oxida el motor por dentro. El refrigerante (anticongelante) tiene aditivos que protegen. Respetá el tipo y el color que pide el fabricante, y no mezcles distintos.

Cambio: cada 2 años o 40.000 km, salvo que el manual diga otra cosa (los "long life" duran más).

Señales de problema

  • La aguja de temperatura sube más de lo normal.
  • Tenés que rellenar el depósito seguido: hay una pérdida.
  • Manchas verdes, rosas o naranjas debajo del auto.
  • Humo blanco con olor dulce por el escape (puede ser junta de tapa).
  • El electroventilador no arranca nunca.

Qué hacer si se recalienta

  1. Apagá el aire acondicionado y prendé la calefacción al máximo: ayuda a sacar calor del motor.
  2. Pará en un lugar seguro y apagá el motor.
  3. No abras el radiador en caliente. El líquido sale a presión y quema.
  4. Esperá a que enfríe y revisá el nivel.

Antes del verano

Revisá nivel, mangueras (que no estén blandas ni agrietadas) y que el electroventilador funcione. Cinco minutos que te pueden ahorrar un motor.