Cómo elegir pastillas de freno sin equivocarte

Orgánicas, semimetálicas o cerámicas. Qué diferencia hay, cuál le va a tu auto y cuándo cambiarlas.

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Disco y pinza de freno de un auto
Foto: Riley from Christchurch, New Zealand / Wikimedia Commons, CC BY 2.0

Los frenos no son lugar para ahorrar de más. Pero tampoco hace falta comprar lo más caro. Lo importante es elegir bien.

Los tres tipos de pastillas

Orgánicas: silenciosas y suaves con el disco. Se gastan más rápido y largan más polvillo. Van bien para autos chicos y uso urbano tranquilo.

Semimetálicas: las más comunes. Frenan bien, aguantan temperatura y duran. Pueden hacer algo más de ruido y gastar un poco más el disco. Buenas para casi todo uso.

Cerámicas: silenciosas, casi no ensucian las llantas y duran mucho. Son más caras. Ideales si querés comodidad y bajo mantenimiento.

Cómo saber cuál le corresponde a tu auto

Cada pastilla tiene una forma y medida específica según la pinza de freno. Para no errar necesitamos:

  • Marca, modelo y año del auto.
  • Motor y versión (a veces cambia el freno entre versiones).
  • Si es delantera o trasera.

Si tenés la pastilla vieja, traela: es la forma más segura de comparar.

Cuándo cambiarlas

  • Chillido metálico al frenar: muchas pastillas traen un testigo que hace ruido cuando queda poco material.
  • Luz de desgaste en el tablero (en autos que tienen sensor).
  • Material menor a 3 mm mirando por la llanta.
  • El auto tira hacia un lado al frenar o el pedal vibra.

En general duran entre 25.000 y 50.000 km, según cómo manejes.

Un consejo importante

Cambiá siempre las dos del mismo eje (las dos delanteras o las dos traseras). Y cuando las cambies, que revisen el estado de los discos: si están muy gastados o con escalón, la pastilla nueva no va a frenar bien.

En resumen

Para la mayoría, una semimetálica de marca reconocida es la mejor relación precio-calidad. Lo que no se negocia es que sean las correctas para tu auto.