Auto con GNC: el mantenimiento que no te podés saltear

El GNC ahorra mucho, pero exige algunos cuidados extra. Qué revisar y cada cuánto.

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Carga de GNC en una estación de servicio
Foto: U.S. Navy / Wikimedia Commons, Public domain

En Argentina el GNC es una gran forma de ahorrar. Pero el motor trabaja distinto con gas y necesita algunos cuidados propios.

Lo que cambia con el GNC

El gas quema más caliente y "seco" que la nafta. Eso afecta sobre todo al encendido, las válvulas y el aceite.

1. Bujías

El gas necesita más voltaje para encender. Las bujías se gastan más rápido. Revisión: cada 10.000 a 15.000 km. Hay bujías específicas para GNC, conviene usarlas.

2. Cables y bobinas

Por el mismo motivo, sufren más. Un cable fisurado hace que el auto falle en gas aunque ande bien en nafta.

3. Aceite

El aceite trabaja más exigido. Acortá el intervalo de cambio (pensá en un 20 o 30% menos). Existen aceites formulados para motores con GNC.

4. Filtro de aire

El equipo de GNC depende mucho de la entrada de aire. Un filtro sucio empeora la mezcla y el consumo.

5. Usá nafta de vez en cuando

Arrancá en nafta y andá unos minutos así antes de pasar a gas, sobre todo en frío. Además, cargá algo de nafta y usala cada tanto: si la nafta queda meses en el tanque se degrada y la bomba de combustible sufre.

6. El equipo de gas

  • Oblea y prueba hidráulica: la oblea es anual y el cilindro se prueba cada 5 años. Es obligatorio.
  • Reductor y filtros del equipo: en equipos de 5ta generación hay filtros de gas que se cambian periódicamente.
  • Pérdidas: si sentís olor a gas, cerrá la llave del cilindro y llevalo al taller.

En resumen

El GNC no rompe motores; los rompe la falta de mantenimiento. Con bujías, aceite y filtros al día, el auto anda bien en los dos combustibles.